Un canal Artesanosófico

Poder sobre el dinero – Parte 2 –

Pensé que era el poder sobre el dinero… y resultó ser el poder sobre mi

Hace dos años tomé una decisión, una elección consciente rodeada de un mar de dudas circunstanciales. Sentí que había tanta injusticia, irresponsabilidad e inconsciencia a mi alrededor, que me inundaba la impotencia ante la falta de algo que pudiera llevar yo a cabo para cambiar la situación, o al menos encontrar la posibilidad de responsabilizarme de aquello que estuviera en mi mano.

No recuerdo muy bien el hecho en si que me impulsó a hacerlo ni cómo surgió la idea en mi cabeza, pero de alguna manera comprendí que debía liberarme de aquello que me asfixiaba.

Todos los indicios apuntaban hacia el mismo lugar, todos los caminos llevaban al mismo protagonista; el dinero, la riqueza, la avaricia y sus inconscientes consecuencias; La incongruencia en el juicio, la irresponsabilidad en la justicia, la tergiversación de la educación, la salud, el amor, el trabajo… El reflejo distorsionado de una vida mal traducida ante unos valores volubles y confusos… todo tenía su origen en la mala interpretación que le habíamos dado al auténtico valor del dinero, de su función, de la herramienta creada con un propósito que nos es útil, como tantas otras herramientas creadas con el maravilloso don que poseemos de la creatividad.

Con mi elección acepté el reto del aprendizaje a través de la experiencia directa, asumiendo las posibles consecuencias sin poder saber en realidad cuáles serían éstas, pero aceptando esta vez que yo era el único responsable. Actuando de forma directa, involucrándome y llevando a cabo lo único que entendí que podía hacer. No podía seguir echando en cara al mundo su actuación si no me veía capaz de hacer el cambio por mi mismo, de hacer aquello que creía que se debía hacer sin mirar hacia otro lado. Donde no caben los juicios ni las proyecciones, solo la experiencia directa a través de la acción personal.

Todo comenzó con una acción simbólica, un ritual y un conjuro que abrieron la puerta del cambio. Esto sucedió hace exactamente dos años


Desde entonces decidí que no haría nada cuyo fin fuera exclusivamente conseguir dinero. Y mi deseo se cumplió con todas las consecuencias…

Es interesante cómo cambia la percepción de algo cuando somos los protagonistas, algo que, hasta el momento de su experimentación, solo reside en el mundo de las ideas, entre juicios, proyecciones, expectativas e incertidumbres. La mirada cambia exponencialmente cuando cambiamos la posición desde la que miramos. Lo que creíamos conocer se vuelve confuso, la cotidianidad se difumina, el futuro soñado despierta en un ahora tan novedoso y extraño que al principio da vértigo.

En éste viaje he aprendido infinidad de cosas de forma tan directa que en ocasiones parecía que me fuera a romper, de hecho muchas veces me he roto, pues era la única forma de saber que había realmente en mi interior, traspasando los muros creados con una idea preconcebida, heredada, construida por otras personas, otros corazones. Los juicios pesan como losas en un trayecto en el que debemos viajar ligeros para llenarnos de experiencia directa, sin embargo soltar la seguridad de lo conocido es de los mayores retos que nos podemos plantear.

Durante éstos últimos dos años he hecho más cosas que en toda mi vida, todo con un propósito claro; debía aportar algo al colectivo en el que me encontraba, tenía que disfrutar lo que hacía, tenía que encontrarle un sentido mayor que el de enriquecerme económicamente, debía aportarme algo que no se podía comprar ni vender (ilusión), aportando yo algo que no se podía comprar ni vender (ilusión)(esto en ocasiones resulta de lo más complejo al tener que desarrollarse en un mundo en el que se cree que todo se puede comprar y vender o que solo deben ganar dinero aquellas personas que hagan siempre lo que otras personas digna que tienen que hacer).

Durante este proceso he conocido personas que me ha llenado de cariño, proyectos interesantísimos, coherentes y enriquecedores, gente que “no trabaja” pero ama su labor aunque le tome más de diez horas al día o tres a la semana… gente que ha redescubierto el tiempo sin mirar un reloj, que me ha enseñado que el recreo no es perder el tiempo sino recrearse de lo que se puede hacer con éste.

En éste trayecto he aprendido que toda la gente trabaja (si, todo el mundo), pero que solo unas pocas personas ganan dinero por ello, lo cual genera una visión confusa respecto a lo que hacemos, lo que queremos y lo que valoramos. Que la mayoría de la gente que hace lo que ama no gana dinero por hacerlo, siendo casi siempre mucho más feliz que la mayoría de la gente que gana dinero por lo que hace, cuando no ama lo que hace.

He aprendido que el equilibrio personal jamás puede ser medido con una balanza ajena, y que solo cuando encontramos nuestro equilibrio hallamos la paz. Que nuestro equilibrio forma parte de otros equilibrios, influyendo y siendo influido por todo lo que nos rodea, lo cual implica nuestra responsabilidad en nuestra actuación; Todo aquello que recibo nace en mi de alguna manera, luego en mi está la clave de cambiarlo si siento que no es mi camino.

He descubierto que la vida es aquello que nos atrevemos a ser o aquello que no nos atrevemos a ser, que la valoración de los demás solo es información con la que podremos ampliar el mapa que llega a un sitio que no podemos comprender, pero si experimentar.

He comprendido mis juicios sentándome en el banquillo de los acusados, sintiendo la soledad de la elección personal sin referencias, desnudando mi alma para ver su piel prohibida y sentir su tacto divino sin filtros, y ahora comprendo que es algo que nadie, nunca me podría haber explicado, algo que nadie podrá jamás explicarte, solo tú podrás experimentarlo si desnudas tu alma.

He aprendido que el precio nunca puede ser tan alto como para que no valga la pena cada instante, aceptando que los instantes son retazos de información que almacenamos , archivamos y observamos de vez en cuando con nostalgia y/o cariño. Que las promesas del mañana no dejan espacio para las verdades del ahora, que para vivir un sueño hay que estar despierto y para conseguir despertar hay que confiar en los sueños.

He aprendido que el día que creemos haber dejado de aprender hemos dejado de vivir, que saberlo todo no es necesario, pues el saber no sirve de nada si no se experimenta, y experimentando si que podemos compartir las sensaciones, lo cual hace del encuentro el mayor regalo que podemos encontrar en la vida.

Pero sobre todo he aprendido que no es lo mismo contar algo que sentirlo, recordarlo que vivirlo, razonarlo o fluir… que las palabras pueden ser poéticas y bonitas… pero solo son palabras. Que cuando estamos desesperados estamos deseando que alguien nos de alguna solución o respuesta cuando lo que necesitamos en realidad son preguntas nuevas sin miedo a lo que podamos encontrar.

El camino continúa y siempre habrá dos direcciones, la que nos dicen que debemos tomar influenciados por el miedo a la elección personal o la que sabemos que podemos tomar si confiamos en nosotros mismos.

En el mio he encontrado el conjuro que me libera del hechizo que me ayudó a comprender lo que tenía que comprender, y con éste cierro conscientemente una etapa lleno de agradecimiento por la experiencia vivida para seguir aprendiendo.

Te perdono, me perdono.
Te reaprendo una vez desaprendido y te devuelvo al lugar en el que debes estar.
Limpio mi juicio manchado por una comprensión incompleta y abro la puerta de un reencuentro equilibrado para que fluyan las energías libres y sanas.
Limpio los juicios de quienes me dieron la tinta y la brocha que ensució un lienzo que creí mio.
Lavo el veneno de quien te malinterpretó manipulándote para manipularnos.
Equilibro las fuerzas conscientemente y te doy la bienvenida con humildad para saber que lo que viene se va, que lo que se da es lo que llega y lo que se recibe es aquello que vuelve al origen para volver a partir en este bucle infinito de energía que llamamos vida.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s